Una Cubierta
Para Uno
Buque insignia de 49,90 m enteramente en aluminio que entrega al armador una cubierta exclusiva, posa un beach club con piscina infinita sobre el agua y se mantiene por debajo de las quinientas toneladas brutas. La entrada más consecuente de Custom Line en el segmento desplazante en una década.
Hay buques insignia que se anuncian por su escala. El Custom Line 50 se anuncia con una pregunta: qué cambiaría si le devolvieras al armador una cubierta entera y construyeras el resto del yate alrededor de esa decisión.
La respuesta llegó a Ancona en junio de 2024, cuando el Ferretti Group Superyacht Yard botó el M/Y Asante, primera unidad de una nueva serie en aluminio y debut de Custom Line en el segmento desplazante por debajo de las 500 GT. Tres meses después, el yate se presentó al mundo en el Monaco Yacht Show. Las proporciones son familiares a primera vista, 49,90 metros de eslora y 9,60 metros de manga repartidos en cuatro cubiertas, pero la arquitectura que se aloja en esos números no lo es. La cubierta superior se cede casi por completo al apartamento del armador. La popa se reescribe como un beach club multinivel con piscina infinita. El casco entero es de aluminio, un material que Custom Line no había trabajado a esta escala.
La colaboración detrás del proyecto se lee como un ejercicio sostenido de continuidad. El Strategic Product Department, presidido por Piero Ferrari, trabajó con el Departamento de Ingeniería del Ferretti Group Superyacht Yard. El styling exterior se confió al arquitecto Filippo Salvetti, que firma un perfil horizontal, deportivo, que sostiene su lenguaje a lo largo de las cuatro cubiertas sin perder la compostura clásica. La arquitectura naval y los interiores son de ACPV Architects, el estudio fundado por Antonio Citterio y Patricia Viel, que ya conocía la marca desde los Navetta 30 y Navetta 38. El astillero está en Ancona, sobre el Adriático. El yate es, en el propio lenguaje de la marca, un casco made-to-measure construido con las eficiencias de una semi-serie.
Lo que separa al Custom Line 50 del resto del segmento no es el tamaño, ni el material, ni la ingeniería. Es la decisión editorial detrás del layout. Una cubierta reservada al armador es un gesto habitualmente reservado a yates por encima de los sesenta metros. Encontrarlo en un 50 metros bajo 500 GT es el argumento sobre el que está construida la nave.
El Custom Line 50, leído desde cada cubierta
Una popa concebida como una costa abierta
El Custom Line 50 reformula su sección de popa como el centro social principal del yate. El beach club propiamente dicho mide aproximadamente treinta y cinco metros cuadrados, se integra sin solución de continuidad con el cockpit de la cubierta principal y se prolonga hacia el salón, produciendo una secuencia exterior continua que ronda los ciento veinte metros cuadrados. El espejo de popa no se abate como una sola plataforma: se despliega con una escalera central que puede extenderse por debajo de la línea de flotación para facilitar el embarque y el acceso al agua. En plano, el gesto suena sencillo. A bordo, cambia la manera en que el yate se habita al fondeo.
La arquitectura exterior es obra de Filippo Salvetti, que construyó la geometría de popa alrededor de una línea de vista sin interrupciones. Desde la plataforma de baño hasta las puertas del salón, el corredor visual corre ininterrumpido a lo largo de unos quince metros. Los apoyos de la cubierta superior se retiraron tanto como la estructura permitió, para que el beach club respirara, y ese corredor desemboca en el elemento más distintivo del proyecto: una piscina infinita integrada en la cubierta principal, concebida no como accesorio sino como ancla arquitectónica de toda la secuencia exterior.
Ciento seis metros cuadrados sobre el horizonte
El sun deck se extiende a lo largo de unos ciento seis metros cuadrados en el punto más alto del yate y funciona como una superficie de vida multifuncional, configurable según el brief del armador. La zona de proa abre como lounge y se conecta, a través de la estructura, con el salón superior y el bar americano de la zona media. A popa, la misma cubierta se entrega a un momento de wellness, con un jacuzzi de hidromasaje y un solarium orientados a la estela. No hay un único uso que el diseño de Salvetti imponga aquí; la cubierta está dimensionada para sostener conversación, servicio de cena, sunbathing y entretenimiento nocturno sin forzar una elección entre ellos.
Bajo ella, la cubierta superior aloja la timonería y el apartamento del armador, y la principal pivota entre el salón interior, el cockpit y el beach club integrado. La firma visual a lo largo de las tres cubiertas es la misma: uso extensivo de vidrio del piso al techo, ventanas curvas diseñadas específicamente para este casco y superficies interiores con acabados reflejantes que disuelven la frontera entre interior y paisaje marino. ACPV Architects se refieren al efecto como una desmaterialización espacial. A bordo, la impresión se lee menos abstractamente: el yate se comporta como una isla iluminada desde adentro, rodeada de cielo.
El mismo yate, leído desde tres cubiertas distintas
Cubierta principal · Piscina infinita
Sun deck · Lounge
Cockpit · Comedor al aire libre
El diseño exterior le da a cada cubierta su propia personalidad, formando una secuencia de terrazas que miran al agua a cada hora del día.
USA Onboard · A partir del manifiesto de diseño Custom Line
Salón principal · Layout del primer casco
Un vocabulario construido sobre nogal y cuero natural
Los interiores del Custom Line 50 llevan la firma de ACPV Architects, el estudio fundado por Antonio Citterio y Patricia Viel, y las habitaciones se leen como una sola declaración de diseño coherente más que como una secuencia de espacios decorados. La paleta dominante es cálida y silenciosa: nogal, cuero natural, lacados en marfil y beige sobre los cielorrasos, gris claro en el mobiliario y en las telas custom de textura trabajada. El trabajo en piedra se reserva para los baños y las superficies acentuadas, donde los mármoles Calacatta Oro y Crema d'Orcia se insertan con la disciplina de un proyecto residencial. El registro es clásico contemporáneo, nunca decorativo por sí mismo.
El salón principal se lee a escala de un living residencial, organizado alrededor del vidrio del piso al techo y de las ventanas curvas costado-casco diseñadas a propósito para este barco. Las superficies espejadas se despliegan estratégicamente, no como gesto estilístico: expanden el volumen percibido del salón y estiran las líneas de vista hacia el mar. La frontera que separa el salón interior del cockpit es, durante la mayor parte del día, nocional: las puertas corredizas de vidrio corren sobre un piso enrasado que borra el umbral.
Comedor
Galley
Un comedor que sostiene el centro del día
El comedor está configurado para leerse primero como espacio arquitectónico y luego como zona de servicio. La mesa se asienta bajo un momento de iluminación a medida, con sillas tapizadas en cuero natural y la misma paleta cálida que recorre el salón. La aproximación de ACPV a la habitación es deliberadamente contenida: el volumen es el gesto, no el mobiliario. El vidrio curvo a lo largo de un costado le da una orientación a la comida, y la proximidad al galley mantiene corto el circuito de servicio sin volverlo visible desde la mesa.
El galley está concebido como cocina profesional de trabajo y se expresa en el mismo idioma sobrio que el resto del barco. Superficies de acero inoxidable, piso claro, electrodomésticos integrados; la habitación está dimensionada para un programa completo de charter, pero queda visualmente discreta para que su presencia en la cubierta nunca compita con los espacios sociales que sostiene. Detrás del diseño hay un principio coherente: cada habitación pública del Custom Line 50 está calibrada para verse tan bien vacía como ocupada.
Master suite
Terraza privada del armador
Un apartamento de proa a escala residencial
El apartamento del armador ocupa la sección de proa de la cubierta superior y alcanza unos setenta y cinco metros cuadrados. El argumento detrás del layout tiene menos que ver con la superficie útil y más con la circulación. Custom Line diseñó la cubierta superior para que el armador pueda entrar, usarla y cruzarla sin intersectar las rutas usadas por huéspedes o tripulación. El resultado es un nivel de privacidad habitualmente reservado a yates desplazantes por encima de los sesenta metros, transferido a un casco bajo quinientas toneladas brutas.
La cabina propiamente dicha está envuelta en vidrio del piso al techo, que entrega una vista de aproximadamente 180 grados sobre el paisaje marino. La cama se posiciona en el centro de la suite, separando deliberadamente la zona de descanso del walk-in, los baños y el vestíbulo de entrada, de manera que la línea de vista del armador hacia el horizonte permanezca despejada. Puertas corredizas dobles conducen, sobre un piso enrasado, a una terraza privada equipada con sofás suaves y un área de sol. El baño se organiza como dos ambientes comunicados por un walk-in shower generoso, revestido en mármol en continuidad con la paleta del apartamento.
Terraza del armador · De noche
Un segundo salón, dimensionado para una velada privada
A popa del apartamento del armador, la cubierta superior aloja el segundo salón, una habitación más quieta e íntima que la del nivel inferior. El volumen está anclado por el mismo vidrio del piso al techo y por las mismas ventanas curvas, y la continuidad interior-exterior sigue siendo el principio organizativo: al abrir las corredizas, el salón se funde con la terraza de la cubierta superior y, hacia arriba, con el sun deck, en una secuencia vertical de espacios sociales.
La habitación está configurada para entretenimiento del armador y su círculo cerrado, el tipo de velada que no sucede en el salón principal de la cubierta inferior porque ese salón es, casi por definición, la cara pública del yate. ACPV calibró la tapicería, la iluminación y las proporciones de este lounge un grado más bajo y más cálido que el salón principal, de modo que la transición entre ambos se lea como un cambio de registro y no como un cambio de estilo. La continuidad es intencional. El clima no.
Doce huéspedes, nueve tripulantes, dos mundos separados
La cubierta baja está organizada alrededor del confort de los huéspedes y de una separación estricta entre las rutas de los invitados y las del personal. Una escalera elegante, doblada por un ascensor que conecta los tres niveles interiores, abre sobre un lobby que distribuye el tránsito hacia cuatro cabinas dispuestas en pares espejados: dos VIP completas y dos dobles, todas generosamente dimensionadas, todas con baño privado. Sumando el master suite, el Custom Line 50 hospeda hasta doce huéspedes.
A proa, un área enteramente separada se entrega a la tripulación. Cuatro cabinas dobles con baño privado alojan a ocho tripulantes, y el capitán dispone de una cabina sobre la cubierta principal, contigua a la timonería, completando un total de nueve. Un nivel intermedio en la cubierta baja resuelve laundry y pantry de servicio, integrados para mayor eficiencia y aislados acústicamente del alojamiento de huéspedes. El resultado es que el barco puede correr un programa de charter completo sin que la experiencia del huésped se cruce nunca con la operativa.
Dieciséis nudos, cuatro mil quinientas millas
La propulsión se confía a dos motores CAT C32 ACERT, cada uno de 1.081 kW. El Custom Line 50 alcanza una velocidad máxima reportada de 16 nudos y crucero cercano a los 15, pero el número más significativo está en el extremo económico de la envolvente: una autonomía aproximada de 4.500 millas náuticas a 10 nudos. La geometría desplazante se desarrolló mediante un trabajo extenso de Computational Fluid Dynamics, que junto con el casco ligero en aluminio entrega una reducción de consumo de combustible del orden del 10 a 15 por ciento frente a un 50 metros construido en materiales convencionales de volumen comparable.
El yate viene equipado con sistema SCR, la tecnología Selective Catalytic Reduction que reduce las emisiones de óxidos de nitrógeno en alrededor del 70 por ciento, y está certificado bajo norma IMO Tier III. La estabilización corre por cuenta de CMC Marine 4× Zero Speed Electric Fins, configurados para entregar confort tanto en navegación como al fondeo. La timonería, instalada sobre un entrepiso entre la cubierta principal y la superior, integra propulsión, navegación y monitoreo en una sola interfaz de helm station, complementada por los sistemas AMS de movimiento mecánico en popa y un paquete de climatización de alta eficiencia.
- Eslora total
- 49,90 m · 163 ft 9 in
- Manga máxima
- 9,60 m · 31 ft 6 in
- Calado
- 2,20 m · 7 ft 3 in
- Construcción
- Casco y superestructura en aleación de aluminio
- Tonelaje bruto
- Por debajo de 500 GT
- Desplazamiento a plena carga
- 430.000 kg · 947.988 lb
- Cubiertas
- Cuatro · Sun, superior, principal, baja
- Propulsión
- 2 × CAT C32 ACERT · 1.081 kW cada uno
- Velocidad máxima
- 16 nudos · Crucero 15 kn
- Autonomía
- ~4.500 millas náuticas a 10 nudos
- Capacidad de combustible
- 55.000 l · 14.529 US gal
- Capacidad de agua
- 10.000 l · 2.642 US gal
- Emisiones
- SCR ready · IMO Tier III
- Estabilización
- CMC Marine 4× Zero Speed Electric Fins
- Áreas habitables
- Más de 800 m² total · 324 m² exterior
- Apartamento del armador
- ~75 m² · Proa, cubierta superior, terraza privada
- Sun deck
- ~106 m² · Lounge, bar, jacuzzi, solarium
- Beach club
- ~35 m² · Integrado con cockpit y piscina infinita
- Hospedaje
- Hasta 12 huéspedes · Master más 2 VIP más 2 dobles
- Tripulación
- 9 en cinco cabinas · Capitán en cubierta principal
- Diseño exterior
- Filippo Salvetti
- Interiores · Arquitectura naval
- ACPV Architects · Antonio Citterio, Patricia Viel
- Dirección estratégica
- Strategic Product Department · Presidido por Piero Ferrari
- Ingeniería
- Departamento de Ingeniería del Ferretti Group Superyacht Yard
- Astillero
- Ferretti Group Superyacht Yard · Ancona, Italia
- Primer casco
- M/Y Asante · Botado en junio de 2024
- Debut mundial
- Monaco Yacht Show 2024
Custom Line no necesitaba entrar al segmento de los 50 metros para seguir siendo relevante. Necesitaba construir un yate que defendiera una manera distinta de habitar el tamaño: una cubierta entregada al armador, una popa pensada como costa, un casco que se gana el rótulo de desplazante comportándose más liviano de lo que pesa. El CL 50 es ese argumento, construido en aluminio y firmado por Salvetti, Citterio y Viel.
USA Onboard Editorial